Yo vi como mataron a Pancho villa

2928839205_392344d6b6_o

José Gumaro García Castro, Hidalgo de Parral,

Chihuahua, noviembre de 1996.

 

 

Siéntate hijo, tú eres el que llegó con mi yerno el otro día ¿verdad?

Ah qué bien, me da gusto que haya jóvenes interesados en la historia de su país, cuando era chamaco nada más queríamos coger y emborracharnos, ¿Que todavía lo hacen muchos? A pos sí, debe de ser normal en la chamacada. Dices que quieres hacer un ¿documental? ¿Qué es eso? Ah, una película pero como de historia, bueno está bien, si te puedo ayudar en algo estoy a tus órdenes. Me llamo José Gumaro García Castro —Dime Gumaro, me gusta más—, y te dijeron bien en el pueblo, yo vi como mataron a Pancho Villa, no lo inventé ni me lo contaron, yo lo vi, aunque tenía como 7 años todavía me acuerdo. Íbamos mi hermano y yo rumbo al pueblo pues vivíamos a las orillas —Aunque mi hermano no te puede dar testimonio pues hace mucho que murió—cuando pasamos cerca de ese puente, nunca nos hubiéramos imaginado que en ese carro iba ese señor que a todo mundo le daba miedo, más tarde me enteré de todo lo que la gente cuenta de él. Que si tuvo tantas esposas, que si mataba de tal o cual manera, que si arrasó no sé que pueblo de Estados Unidos y ofrecieron recompensa por él… a poco también lo persiguieron por todo Chihuahua, 11 meses y con 10,000 soldados, ¿y no lo encontraron? esa sí no me la sabía, y tú ¿como te enteraste?. Ah, que vas a hacer la película esa verdad, y necesitas información buena. El otro día me estaba acordando, fíjate lo que son las cosas, qué suerte tuvimos de que no nos tocará ninguna bala perdida, yo por más chico me acerqué a ver el ruido mientras mi hermano me gritaba desde el matorral que me escondiera con él, claro que yo no sabía a esa edad que esas cosas que echaban lumbre mataban a la gente… a de haber sido muy malo ¿no crees?, para que le dieran tantos balazos.

 

Era un carro muy bonito y lujoso, aunque quedó todo agujereado, me acuerdo que era negro, y que la sangre se derramaba por entre las llantas casi como si fuera agua. Le habrán tendido una emboscada, igual y ya lo tenían bien estudiado, no había mucha gente a esa hora, sólo personas que pasaban por el camino. Me imagino que el señor Villa iba a ver a una de sus mujeres o a algún asunto importante pues iba acompañado, pero a todos los mataron. ¿Dices que sí sobrevivió uno? Puede ser que sí pues mi hermano y yo ya no nos quedamos, nos echamos a correr. Le platicamos a mi papá pero nos tiro de a locos. Pero sí alcancé a ver al general, y sí vi cómo ya estaba muerto, con tanta sangre encima cualquiera se muere, no me dio pena verlo, aunque era conocido por casi todos los de por ahí yo apenas empezaba a saber de su persona, pero sí lo conocía de vista, ya después me fue contando mi familia quién era.

 

¿Que si yo viví la Revolución? Pues no podría decirte bien. Afortunadamente a ninguno de mis parientes se los llevó la bola, dicen que los ahorcaban re feo… que las adelitas esto, que los generales aquello, yo nada más vi, como dices tú, la muerte del último revolucionario. A través de los cristales del coche se alcanzaba a ver su figura, no se veía tan malo ni tan asesino como decían, bueno, dentro de lo que se podía reconocer entre los demás muertos, pero sólo era un hombre, un bulto. ¿Que se llevo cuántas vidas? Ah cabrón, que mataba a los bebés, y a los viejitos como yo ¿así como si nada?

 

Que si me acuerdo de esos años, como no me voy a acordar si a pesar de las pobrezas y lo duro de la vida, de niño fui muy feliz, y fue cuando era niño cuando pasó todo esto que te estoy contando, qué te puedo decir de esos tiempos, no lo puedo comparar con ahora, por que ese México ya no existe, hay cosas buenas hoy, pero también muchas cosas malas que no me gustan. Dices que la revolución fue importantísima para México y para el siglo, pos tú has de saber más que yo por que tú eres letrado y yo ni leer sé, pero pa’ mí que no tanto, mira nomás como muchos seguimos re jodidos en esta ciudad-pueblo… y pal’ caso, ¿como llegaste conmigo? Ah ese condenado presidente municipal, creo que ya soy algo famoso por estos lados, aunque tu trabajo de costado eh… ¡nada más a dos viejitos como yo has encontrado así que te cuenten cosas! No pos así está canijo hijo.

 

Platícame más de Villa, me da mucha curiosidad que ese señor que vi muerto se haya hecho tan famoso con el tiempo, por todos lados lo mencionan y en las escuelas de mis nietos luego lo veo en los periódicos murales, ahí lo ponen como héroe, pero tú dices que también tiene su historia negra. Ah que cosas verdad. ¿Que lo mandó matar Obregón?, pues entonces debió haber sido peligroso todavía. ¿Que no se llamaba Villa? Ah mira que vivir toda la vida engañado… nunca me hubiera imaginado eso que me estás contando, de que unos gringos abrieron su tumba y le cortaron su cabeza o cráneo y que ahora debe estar en algún lugar de Estados Unidos. Yo pienso que su vida fue muy difícil para hacer todo lo que hizo… ah que caray, no pos sí, si desde niño robaba y mataba, qué futuro iba a tener. Pero si luchó por los explotados de aquellos días, pues no es tan malo ¿no?, ¿o tu que piensas…? Bueno, aunque eso de que tuvo quien sabe cuantas mujeres es de reconocérselo, jaja.

 

Oye hijo y cuando salga la película ¿me la vas a venir a enseñar?

 

—Claro don Gumaro, si hasta va a salir su nombre en los créditos finales.

—Que bonito.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s